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FISIOTERAPEUTA PROGRAMA +AP

La nueva fisioterapia: educación sanitaria y ejercicio terapéutico

La imagen clásica de la consulta de fisioterapia con una camilla y tratamientos pasivos ya no encaja con la realidad de la Atención Primaria en Canarias. Así lo cuenta Raquel Ramírez, fisioterapeuta del SCS que forma parte del modelo de consulta +AP en Gran Canaria.

Raquel Ramírez, fisioterapeuta de AP de Gran Canaria


El modelo de consulta de Fisioterapia +AP del Servicio Canario de Salud es una iniciativa que "ha cambiado la forma de abordar el dolor crónico en patologías de alta prevalencia", tal y como lo explica Raquel Ramírez, fisioterapeuta de Atención Primaria de Gran Canaria. "En la consulta no se hace rehabilitación en el sentido tradicional, va mucho más allá de tumbar al paciente en una camilla”.

Este modelo se basa en la valoración individual, el diseño de un plan personalizado y, sobre todo, la educación sanitaria y el ejercicio terapéutico, tal y como recomiendan las guías clínicas y la evidencia científica, especialmente en el abordaje del dolor crónico.

“Les explicamos qué les ocurre, qué está pasando en su cuerpo y qué pueden hacer para mejorar. Marcamos objetivos realistas, adaptados a su vida y a su contexto”, señala. Las intervenciones pueden ser individuales o grupales y, en muchos casos, unas pocas sesiones son suficientes para que la persona adquiera herramientas que antes no tenía.

Uno de los grandes beneficios de este enfoque es el empoderamiento del paciente. “Claro que aliviamos el dolor y prevenimos lesiones, pero lo más importante es que les devolvemos la confianza. Muchos pacientes pierden el miedo a moverse por su patología y en la consulta entienden que el movimiento es parte de la solución. Esto provoca un impacto directo en su día a día.

La satisfacción de los pacientes es una de las mejores pruebas de que el modelo funciona. “Salen de consulta entendiendo su artrosis, su fascitis plantar o su dolor lumbar, y sabiendo qué pueden cambiar en su rutina.”. El objetivo no siempre es eliminar el dolor de forma inmediata, sino mejorar la funcionalidad.

Cambio de sistema

Hace unos años, trabajar como fisioterapeuta en Atención Primaria suponía atender a pacientes derivados desde rehabilitación hospitalaria, tratamientos pautados, sesiones largas y repetidas. Con el modelo +AP esto ha cambiado.

"Tengo asignada una única Zona Básica de Salud, igual que un médico o una enfermera, y atiendo a toda la población mayor de 15 años. No es una lista cerrada de pacientes, sino toda la población potencial. Y eso lo cambia absolutamente todo", afirma Raquel.

El fisioterapeuta del programa +AP gestiona su propia agenda. Cita, reprograma, organiza sesiones individuales y grupales, gestiona listas, controla asistencias, cierra procesos clínicos y elabora informes. Además, se coordina con otros profesionales del centro y participa en grupos de trabajo: dolor crónico, paliativos, ejercicio físico, enfermería escolar, lactancia…

En este sentido, Raquel afirma que, no son simples derivaciones, "tengo que leer la historia clínica, revisar antecedentes, interpretar pruebas, valorar si la consulta es pertinente y decidir si se acepta o rechaza. Y si se rechaza, justificarlo con un informe clínico. 

Este cambio también se nota en el propio sistema sanitario. “Durante años el dolor se ha tratado casi siempre con fármacos. Ahora estamos reduciendo pruebas innecesarias y el consumo de medicación, porque el paciente entiende su problema y se implica en su recuperación”, afirma Raquel Ramírez.

Uno de los avances clave ha sido la derivación directa desde Medicina de Familia. “Eso permite que el paciente llegue antes a fisioterapia, sin tener que pasar por circuitos hospitalarios más largos”.

El futuro

Por tanto, el trabajo del fisioterapeuta de Atención Primaria ya no se queda en la consulta, sino que la prevención y la promoción de la salud también son una parte fundamental. En prevención y promoción de la salud se han beneficiado 13.000 usuarios y se han invertido alrededor de 400 horas. “El hecho de estar en el propio centro de salud facilita mucho la coordinación con el resto del equipo y garantiza la continuidad asistencial”, añade.

Aun así, reconoce que queda camino por recorrer. Actualmente se atiende a población mayor de 15 años con patologías concretas, pero el reto es llegar a más personas y a más procesos de salud que pueden abordarse desde Atención Primaria. “Para eso hacen falta más fisioterapeutas y una apuesta real del sistema por este modelo”.

Resultados

Lo que queda claro es que este modelo funciona muy bien. Se atiende a muchos más pacientes al año, con menos sesiones por persona, con mayor estabilidad entre zonas de salud y con mejores resultados globales. Son más eficientes y contribuyen a la sostenibilidad del sistema sanitario y es que “la fisioterapia en Atención Primaria ya no es lo que era”.

“Y eso es muy positivo. Ahora solo falta que el reconocimiento del sistema avance al mismo ritmo que lo ha hecho nuestra manera de trabajar”, asegura a modo de conclusión.