CANARIAS
DUELO PERINATAL
Cuando nacer también significa despedirse
El duelo perinatal puede aparecer ante diferentes situaciones y cada mujer lo vive de manera diferente. Por eso, "uno de los primeros cuidados que puede ofrecer una matrona es acompañar durante todo el proceso", cuenta Olivia Hernández, matrona del Hospital Nuestra Señora de Candelaria en Tenerife.
Olivia Hernández, matrona
Hay momentos en la práctica sanitaria para los que un protocolo no es suficiente. Uno de ellos es acompañar a una familia cuando el embarazo, el parto o los primeros días de vida de un bebé terminan en una pérdida. En ese instante, la asistencia deja de ser únicamente clínica y toca ofrecer información, respetar decisiones, sostener emociones y permitir que una familia pueda despedirse de su bebé.
En este contexto, la matrona ocupa un lugar especialmente cercano. "Su papel es fundamental en el duelo perinatal", explica Olivia ya que combina conocimientos clínicos, acompañamiento emocional, educación sanitaria y coordinación con otros profesionales.
No existe una única forma de afrontar la pérdida ni un tiempo determinado para dejar de sentir dolor. Tampoco hay una manera correcta de reaccionar ante una experiencia que puede estar acompañada de tristeza y mucho miedo.
La matrona está presente durante todo el proceso, ofreciendo el cuidado y acompañamiento de una manera más continuada y "estamos presentes en el nacimiento de su bebé y en la despedida, ayudando a elaborar el recuerdo que pueda tener esa familia", añade.
El duelo perinatal es un camino lleno dolor y despedidas para el que nadie está preparado. Por eso, es fundamental poner a la mujer y a su familia en el centro, acompañándolas con respeto. Olivia explica que "habrá un tiempo para despedirse de su bebé, un tiempo único e irrepetible que no se podrá recuperar, y cada familia merece vivirlo a su manera".
Acompañamiento
Cuando se acompaña se permite a las familias acercarse a su bebé a su propio ritmo, la mayoría pierde el miedo a verlo, descubriendo que, incluso en medio del dolor, poder mirarlo, tocarlo, abrazarlo y despedirse de él puede convertirse en un recuerdo profundamente valioso.
Coger al bebé, mirarlo, vestirlo, arroparlo, hablarle o conservar una fotografía, una huella o una pulsera son gestos que pueden ayudar a darle un lugar en la historia familiar. Para otras personas, ese contacto puede resultar demasiado doloroso. por eso, la matrona respeta en todo momento lo que la mujer y, el resto de la familia, decida.
Nacimiento
Lo que tenemos que cambiar es cómo se mira el proceso, "porque todos los bebés nacen", explica Olivia. En ese instante, el papel de la matrona va mucho más allá de acompañar un proceso físico, ya que debe acompañar el parto con dignidad, respeto y amor, explicando cada paso con delicadeza, escuchando los deseos de la mujer y respetando sus tiempos.
Es importante que la mujer pueda sentirse segura y pueda vivir ese momento de una manera consciente y acompañada. "Podemos hacer que ese proceso sea más cálido y agradable de recordar a lo largo de toda la vida de esea mujer", asegura Olivia.
Acompañar también supone ofrecer posibilidades y respetar las decisiones. También significa comprender que esas decisiones pueden cambiar a medida que la familia asimila lo sucedido.
A veces, la matrona solo debe estar presente y respetar el espacio que la mujer y su familia necesitan. La forma en que se comunica una noticia, el tono de voz, la manera de explicar un procedimiento o el respeto por un momento de silencio también forman parte de los cuidados. Porque la atención sanitaria no se limita a lo que se hace, sino también a cómo se hace.
"Queremos seguir acompañando y ayudando a generar una huella bonita de ese momento", concluye Olivia.
Concienciación
El 15 de octubre se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal. Ees una oportunidad para sensibilizar a la sociedad sobre las distintas formas de pérdida gestacional, perinatal y neonatal, con independencia del momento en que ocurran: durante las primeras semanas del embarazo, en el tercer trimestre, durante el parto o después del nacimiento.
Hablar de estas experiencias puede ayudar a romper el silencio y permitir comprender cómo se vive un proceso tan complicado para muchas mujeres y sus familias.